“¡Puedo ver el Kremlin!”. Moscú 1941 ¿Hasta dónde avanzaron realmente las tropas alemanas?

En junio de 1941 las tropas alemanas lanzaron Barbarroja, la invasión de la URSS, una campaña que según el OKH destruiría al ejército soviético en unas pocas semanas, como ya había ocurrido en 1939 en Polonia y en 1940 en Francia. Las semanas se convirtieron en meses y en octubre de 1941, tras durísimos combates, el alto Estado Mayor alemán planteó la Operación Tifón, cuyo objetivo era tomar Moscú. Los germanos dicen que estuvieron a punto de conseguir la toma de la capital del soviético y que incluso algunas unidades llegaron a divisar las cúpulas del Kremlin, sede del gobierno comunista y residencia de Stalin, pero ¿Hasta qué distancia llegaron verdaderamente las tropas germanas de la capital? ¿Se pudo divisar desde las posiciones de vanguardia el Kremlin? ¿Es verdad que los germanos tuvieron la victoria en la punta de los dedos?

En diciembre de 1941 los noticieros alemanes (Die Deutsche Wochenchau, un NODO en versión germana) que se proyectaban antes de las películas en todas las salas de Alemania recogían declaraciones de soldados alemanes que aseguraban que habían podido ver las mismísimas cúpulas del Kremlin.

A lo largo de la década de 1950, solamente en Alemania se publicaron más de 300 novelas sobre la Segunda Guerra Mundial, las que trataron la ofensiva sobre Moscú recogieron de forma habitual este mito propagandístico. En definitiva, en diciembre de 1941 las tropas nazis estuvieron a punto de vencer.

Ya en 1971, el historiador John Keegan, autor de Barbarossa. Invasion of Russia 1941, se hacía eco de memorias de soldados alemanes que afirmaban que desde Krasnaya Polyana, una localidad rusa en la corona metropolitana de Moscú, pudieron ver brillando en el sol de la tarde las cúpulas del kremlin.

Años más tarde, el historiador Michael Jones, recogía en su libro The Retreat el testimonio de un soldado de la 23ª división de infantería de Hellmich, Karl-Gottfried Vierkorn, el cual afirmó que el 1 de diciembre de 1941 desde su posición pudo ver “las torres doradas del Kremlin, reverberando al Sol”.

En general muchos veteranos del Ostherr asumieron ese mito de haber estado realmente a punto de tomar Moscú en diciembre de 1941.

Esto nos lleva a preguntarnos si esto fue verdaderamente así y sobre todo ¿Hasta qué distancia fueron capaces los alemanes de llegar a la capital de Stalin?

Probablemente mucho más cerca de Krasnaya Polyana donde se encontraba Vierkorn, aunque por desgracia para las tropas alemanas esa cercanía nunca supuso una verdadera posibilidad de éxito, como muy bien describe David Stahel en Moscú 1941, publicado por la editorial Salamina. El autor nos describe como un veterano alemán, Heinrich Haape en Moscow, Tram Stop (1957), afirma haber llegado hasta la última parada de tranvías de la red de la capital. También Gerhard von Bruch afirmo que su unidad llegó hasta las paradas más alejadas del extrarradio del autobús urbano “Estábamos a tiro de piedra de los suburbios de la capital”.

En esos momentos de diciembre de 1941 las divisiones blindadas alemanas de Hopner, Kluge y Guderian se encontraban exhaustas pero intentando cerrar el cerco en pinza sobre la capital avanzando desde Kalinin en el Norte y Tula en el Sur.

Desgraciadamente los relatos de Vierkorn, Haape y Bruch son más una excepción. La unidades germanas, de forma cohesionada y asegurando el terreno no llegaron mucho más allá de los 32 kilómetros que separaba Krasnaya Polyana de la capital. El relato que sitúa más próxima a las vanguardias alemanas en el de un suboficial de la 11º división blindada, Gustav Schoroten, el cual afirma haber llegado con su grupo de reconocimiento hasta 18,5 kilómetros de la capital.

El mito se fue extendiendo entre los veteranos, necesitados de creer que verdaderamente estuvieron a punto de conseguir la victoria. Sin embargo, David Glantz en Choque de Titanes nos describe como en ese momento la STAVKA estaba reuniendo una serie de divisiones de reserva en las proximidades de Moscú, con la que Zhukov sería capaz de hacer retroceder al Ejército alemán por primera vez en la Segunda Guerra Mundial, durante la ofensiva de invierno.

Es verdad que los alemanes avanzaron hasta casi tocar los arrabales de la capital, pero seguían tan lejos como ese último ataque de los panzer de von Manstein en 1943 intentando auxiliar al 6º Ejército de Paulus cercado en Satlingrado.

Fuentes:

David Glantz en Choque de Titanes

David Stahel en Moscú 1941

David Stahel en Operación tifon

Juan Alcocer Sanz Wehrmachtia

Guderian Recuerdos De Un Soldado

All comments